
Desde el primer día en la empresa, asumí el reto de mejorar procesos, optimizar el desarrollo de productos y fortalecer la calidad del código. Sabía que el éxito no solo dependía de escribir líneas de código, sino de establecer metodologías eficientes y colaborar estrechamente con diferentes equipos.
Uno de mis primeros logros fue desarrollar desde cero el frontend de Datum, el segundo producto más importante de la empresa. Implementé tecnologías como React 17, Redux Toolkit y Tailwind CSS, logrando un MVP exitoso.
El impacto de mi trabajo no se limitó a Datum. También construí la interfaz principal de Jelou Shop, una solución para vender productos a través de WhatsApp y atrajo al primer inversionista y partner estratégico.
Asimismo, trabajé en el desarrollo del frontend de Jelou Brain, el producto insignia de la compañía, permitiendo a usuarios no técnicos automatizar conversaciones mediante chatbots de manera intuitiva y eficiente.
Para garantizar escalabilidad y robustez en nuestros proyectos, implementé la arquitectura Domain-Driven Design (DDD) en React 18, utilizando librerías clave como React Router, Zustand, Vite y React Flow. Esta estrategia disminuyó la carga cognitiva del equipo y redujo el “código espagueti” en un 30%.
Siempre he creído que la calidad es clave en cualquier desarrollo. Por ello, introduje prácticas como Test-Driven Development (TDD), Clean Architecture, principios SOLID y Clean Code. Gracias a estos esfuerzos, logramos mejorar la estabilidad del producto en un 80%, reduciendo las incidencias post-despliegue.
Trabajar de la mano con el equipo de diseño fue fundamental para optimizar la experiencia de usuario. Diseñé y unifiqué componentes en un design system que incrementó la coherencia visual de la plataforma y mejoró la UX.
Pero no todo se trató de código y tecnología. También me enfoqué en fortalecer la dinámica del equipo. Diseñé una estructura organizativa eficiente que redujo los retrasos en los sprints.
Además, promoví una cultura de mentoría técnica a través de sesiones de pair programming, lo que ayudó a subir el nivel de los Juniors y reducir los errores en el código.
Finalmente, mi equipo y yo logramos un hito importante: desarrollar seis grandes épicas en un solo trimestre, estableciendo un nuevo récord en la empresa.
Cada desafío superado reafirmó mi pasión por el desarrollo de software y la optimización de procesos. Más allá del código, mi mayor satisfacción fue contribuir al crecimiento del equipo y al éxito de los productos que creamos juntos.